Objetivos de Desarrollo Sostenible, una oportunidad para negocios responsables

Siempre es buen momento para los negocios, para tomar oportunidades, pero en los últimos 100 años, éste en particular se presenta como una oportunidad de una envergadura profunda. El efecto de la pandemia ha puesto en duda a absolutamente todos los modelos de negocio en el planeta; el cambio es tan grande, que afecta de manera significativa a los comportamiento humanos. En ese marco ocurrió la charla en un panel enfocado en negocios responsables e innovadores.

Panelistas:
Teresa Moll de Alba, Directora para América Latina del Pacto Global de Naciones Unidas
Álex Mejía, Director de la Red Global CIFAL, Director de la División para las Personas e Inclusión Social de UNITAR

Moderador:
Mauricio Morillo, Grupo Ekos

 

El trabajo de Pacto Global en el mundo, una visión innovadora

Teresa Moll de Alba, Directora para América Latina del Pacto Global de Naciones Unidas, recordó la trascendencia que tuvo Kofi Annan cuando instó a los líderes empresariales a trabajar bajo un pacto de valores y principios para dar un rostro humano a los negocios. “Hablamos de negocios responsables. A partir de ahí, esta iniciativa, al día de hoy tiene más de 13 mil organizaciones adheridas y cuenta con 68 redes a nivel mundial”, expresa.

Tras ese momento, la Agenda 2030 ha permitido identificar las brechas que existen, pero también determinar ciertos niveles de progreso como: duplicación del acceso a la electricidad, más de un billón de personas habían salido de la pobreza extrema, etc. “Por supuesto se transparentaron brechas de género enormes y este año nos cae encima el Covid. Esto nos hace cuestionarnos cómo hacemos negocios de manera responsable”, reflexiona.

Para ella, el punto de partida tiene dos conceptos: entender que cada empresa realiza su actividad comercial y debe asumir las consecuencias positivas y también las negativas. “Esto es indispensable”.

Agrega que una empresa de forma responsable busca -de forma voluntaria- ir más allá de la ley para generar un impacto positivo. Una visión  responsable, alineada a los ODS es crucial. Y las empresas han puesto énfasis en: trabajo decente, crecimiento económico, equidad de género y reducción de inequidades. “Esos son los temas frecuentes. Y Pacto da un importante soporte técnico”, indica.

Asegura que hay implementaciones prácticas que se deben hacer, programas aceleradores que ayudan a la empresa, desde una visión global, sobre temáticas, al impacto local. “Desde el nivel global hemos trabajado con distintas redes”.

En cuanto a compromisos específicos, para 2021, SDG Ambition será un programa ideal para hacer un compromiso específico con determinados ODS y metas “y proveeremos a las empresas capacitaciones, fórmulas e intercambios para generar acciones que permitan ingresar en el corazón del negocio, los ODS y una visión más global”.

Álex Mejía, Director de la Red Global CIFAL, Director de la División para las Personas e Inclusión Social de UNITAR, arrancó hablando de la “Dignidad”. Puede no ser pragmático pero sí tiene un lado práctico, dijo, porque se trata del respeto al valor que cada persona tiene. “Es inherente al ser humano y esa dignidad tiene que ver con el trabajo y la capacidad de generar ingresos y generar una mejor calidad de vida”.

Increpó cómo puede ser posible que el Covid, tenga un impacto de tal magnitud en el empleo y en ciertas regiones del mundo como Latinoamérica. “En Ecuador, si solamente un tercio del trabajo fuera formal, los otros dos tercios o la otra mitad es subempleo y no garantizan una subsistencia”, manifestó.

Señala que la pobreza global ha crecido 3% o 4% en estos últimos 10 meses. “Veníamos avanzando bien en los últimos cuatro años, pero ahora retrocedimos en el avance de la lucha global contra la pobreza, hambre cero…”, dijo. Desde su visión, es inaceptable que se mantenga este orden social, donde parece ser que el Covid hizo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

Invitó a que se realice un un pacto colectivo que permita que “cuando el Covid sea materia de historia, nuestros países se encuentren en una senda diferente”. Por ejemplo, las alianzas público-privadas podrían ser de gran valor, pero no son bien percibidas por la corrupción que se ha visto. “La corrupción roba al ciudadano su dignidad, su forma de crecer”.

Asegura que estudios en Latinoamérica, como Argentina, la mayoría (el 90%) de quienes tienen menos de 30 años, antes de la pandemia, no creía en el gobierno ni en el sector privado. “Pero siendo optimista, esto también es una oportunidad. Hay que empoderar a la siguiente generación”, expresa.

Finaliza diciendo que “la responsabilidad social corporativa no es para el folleto, es una responsabilidad del individuo. Y para los jóvenes, potenciales empresarios, empodérense, porque ustedes tienen ahora acceso a Internet y a capacitación”.