Los bonos verdes como oportunidad para financiar la respuesta al cambio climático

1

Durante el panel “Los bonos verdes como oportunidad para financiar la respuesta al cambio climático”, expertos de diferentes instituciones financieras en la región, compartieron sus buenas prácticas para promover la implementación de bonos verdes, así como la importancia crear iniciativas que incentiven su funcionamiento.

Los panelistas fueron: Julio Mackliff, Vicepresidente Ejecutivo – Gerente General de Banco Guayaquil; Gabriela Mera, Oficial de inversiones de BID Invest (Ecuador); Federico Sinisterra, Investment Manager en Finance in Motion, LAGreenFund; y, Rosemary Taylor, Directora ALM, Banco de Bogotá. El panel fue moderado por Pablo del Arco, Subdirector de Valora Consultores y experto en temas sostenibles.

Pablo del Arco inició el panel resaltando que el tema de los bonos es relevante, por el contexto de los últimos años, en el cual la región ha estado especialmente activa en las emisiones de éstos y hay un enorme potencial. “Vemos como ahora mismo solo representa la región el 2% de las emisiones globales de bonos verdes y queremos llegar en 10 años a que suponga el 20%. Bajo este contexto se rigió el encuentro”.

 

Julio Mackliff, por su parte, explicó que el cambio climático constituye uno de los grandes desafíos de nuestra sociedad y acrecienta otros como la desigualdad social y la pérdida de biodiversidad. “En el marco de la Agenda 2030, que incluye los 17 ODS, se pide a las empresas que contribuyamos desde nuestros modelos de negocio y actividades, a resolver estos grandes desafíos”.

Destacó que en el sector financiero, por ejemplo, tiene un efecto catalizador sobre las prácticas de sostenibilidad desde su actividad directa como entidades bancarias y la influencia hacia nuestros clientes a través del financiamiento que otorgan y las prácticas que exigen de un cuidado adecuado al cuidado del  medio ambiente cuando se otorgan los créditos. Ambas responsabilidades, afirmó, son abordadas en su estrategia de sostenibilidad, que fue lanzada en 2020 y que incluye además, ser una banca responsable que contribuye al desarrollo social y económico pero que también resguarda el medio ambiente.

 

Gabriela Mera habló sobre la perspectiva del inversionista y destacó que es importante alentar la participación del sector privado y público y atraer inversiones institucionales a esta clase de activos. “Un objetivo importante, es que hay que desarrollar un instrumento robusto, desde la perspectiva del inversionista, para mejorar la integridad del producto y mitigar el daño potencial a la reputación. Como BID Invest, al ser un actor principal en las emisiones temáticas del sector privado en la región, trabajamos muy de cerca con los emisores y clientes para incluir nuestros requisitos clave como banco de desarrollo multilateral en la documentación de los bonos, esto incluye básicamente, el uso de los recursos para proyectos verdes, sociales o sostenibles y aquellos relacionados con políticas de integridad social, ambiental y de gobierno corporativo. De esta manera,  hemos aprendido y reforzado nuestro enfoque de poder colaborar con los emisores por tres vías, canalizando el producto financiero, acompañando al emisor con asesoría técnica y contribuyendo a la creación de conocimiento”.

Además,  a nivel global el mercado de bonos verdes alcanzó en 2020 un récord de emisiones por un valor de USD 1,1 billones a nivel mundial. América Latina y el Caribe representa solo el 2% de dicho monto. El Grupo BID ha apoyado al mercado de capitales verde de la región respaldando más del 30% de dichas emisiones en términos de volumen. Jugamos un rol de liderazgo en la región

Otro hito que señaló Mera es que BID Invest ha colocado como emisor, el segundo bono  verde en este 2021. Se trata de un bono de descarbonización a tasa fija, de 10 años, por un monto de USD 49 millones que nos permite respaldar nuestro plan de acción del cambio climático de Grupo BID.

 

Por otro lado, Federico Sinisterra explicó que el fondo LAGreenFund es gestionado por Finance in Motion, que es uno de los principales gestores de activos de impacto europeo que ha venido tomando una posición importante en América Latina junto a otro fondo que manejan. “Tenemos un portafolio colocado en Ecuador de USD 100 millones y estamos trabajando con los principales bancos. El fondo LAGreen es un paso adelante en este compromiso por utilizar a los intermediarios financieros y a la banca como un canalizador de buenas prácticas ambientales y sociales”.

LAGreen es un fondo que se trata de una asociación público privada, “en la que captamos el dinero de una serie de inversionistas soberanos o de agencias de cooperación y desarrollo y proponemos una agenda para colocarlo en la región, en proyectos enfocados en las diferentes necesidades que existen y que los inversionistas tienen interés de acompañar”.

El futuro de los bonos verdes tiene varias dimensiones, afirmó Salvaterra, y la que se quiere acompañar con LAGreen es “la creación de un mercado de capitales que se pueda convertir en una avenida de financiamiento para los jugadores locales que estén interesados en darle valor a la forma cómo se están relacionando con el medio ambiente y los recursos naturales y establecer unos canales de financiamiento, que en un principio pueden estar un poco concentrado en pocos inversionistas pero es un área que crecerá cada vez más”.

 

Finalmente, Rosemary Taylor, de acuerdo a su experiencia, señaló que en su institució “sabíamos que había la necesidad del inversionista en fondos verdes y de otra parte ya veníamos trabajando dentro del marco de nuestra estrategia de sostenibilidad esto no nace solo, inicialmente desde distintas áreas, teníamos todos la intención incursionar en este mercado pero nos dimos cuenta que todos debíamos buscar el mismo objetivo y que además éste debía integrarse dentro de una estrategia de sostenibilidad clara. Una entidad no puede lanzarse a un bono verde o temático si no tiene detrás una estrategia de sostenibilidad que lo soporte y sustente”.

 

Entradas relacionadas