Informe sobre liderazgo empresarial para lograr un planeta sano con personas sanas

 

  • Con el foco en la salud de las personas, esta publicación de UN Global Compact destaca oportunidades y necesidades de que el sector privado
    potencie el vínculo entre la naturaleza y la economía.
  • Fomentar el vínculo naturaleza-salud-negocios puede favorecer aumentar las ventas hasta en un 20% o reducir la rotación de personal hasta en un 50%.
  • La salud es una responsabilidad de todos los sectores empresariales, no solo del sanitario.

El “Informe sobre liderazgo empresarial para lograr un planeta sano con personas sanas” es una publicación de UN Global Compact en colaboración con otros miembros de su plataforma internacional “La salud, un asunto de todos”, en concreto, la Universidad de Duke, Impact ROI y Forum for the Future. La Red Española del Pacto Global ha contribuido con su traducción al castellano.

El documento vio la luz a finales del año 2019, con la finalidad de mostrar la absoluta vinculación entre el clima, la salud y la economía, todo ello en la lógica de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Según Lise Kingo, directora ejecutiva de UN Global Compact, es importante conocer y gestionar la “relación entre el cambio climático, la degradación de nuestros sistemas naturales y la salud humana”.  A lo largo de sus páginas se pone en valor cómo la actividad humana afecta al clima y a la naturaleza, lo que a su vez afecta a la salud y el bienestar humano y, por consiguiente, a la productividad y al desarrollo socioeconómico.

Otro de los objetivos es fomentar que la salud se perciba como una responsabilidad empresarial en sentido amplio, no solo para el sector de la asistencia sanitaria. Para eso, es necesario que las empresas conozcan sus impactos directos e indirectos en materia de salud en la sociedad, así como medidas políticas y fiscales para incentivar el cambio. Según Kingo, “queremos alentar a las empresas a emprender acciones transformadoras del planeta, pero también hay un sentido comercial positivo. Las empresas que consideran la salud y el bienestar de las personas como un resultado clave de sus políticas y prácticas climáticas y ambientales obtienen mejores resultados y oportunidades que sus homólogas”.

Además, tener estrategias que integran la salud de las personas y del planeta, no solo brinda oportunidades empresariales, sino que también es imprescindible para proteger los derechos humanos, garantizando que nadie quede excluido.

El ODS 3 en el actual contexto sanitario y económico.

En esta emergencia sanitaria que atravesamos no podemos olvidar el sentido holístico que tiene la salud y el importante papel que tiene el sector privado en ésta. Se trata de reconocer los daños que las empresas pueden causar a las personas y al planeta y de reducirlos. Se busca incentivar trabajar con modelos de negocio innovadores para que las generaciones venideras puedan vivir en un mundo mejor. Por ejemplo, el ODS 3 de la salud y el bienestar es el más trabajado por las empresas españolas adheridas al Pacto Mundial en el último año.

A largo del informe, se sugieren diferentes principios sobre los que orientar el enfoque empresarial. Entre ellos:

  • Unir a sus empleados/as en torno a un propósito social significativo y relevante.
  • Inspirar credibilidad social y la licencia para operar adoptando un enfoque empresarial centrado en las personas.
  • Priorizar las acciones que tienen múltiples beneficios colaterales para la salud del planeta y de las personas, con lo que se maximizan los recursos, la velocidad y el impacto dentro y fuera de la organización.
  • Medir las ventajas para la salud y el bienestar social y económico derivadas de sus inversiones en el clima y el medioambiente.

Un binomio fundamental que queda recogido en la publicación es el de la salud y el cambio climático. Limitar el aumento del calentamiento a 1,5º podría proteger a entre 10 y 40 millones de personas de la desnutrición, en comparación con un aumento de dos grados.

A los principios generales mencionados, se añaden nueve estrategias para impulsar un cambio en los sistemas existentes, puesto que se apela a que el sector privado mantenga un enfoque sistémico que favorezca que  las intervenciones para el cambio pueden diseñarse de modo que aumenten los beneficios tanto para la salud humana como para la salud del planeta.

Argumentos económicos en favor de la adopción de un enfoque integrado

Pruebas cada vez más concluyentes demuestran que las empresas que adoptan un enfoque integrado en relación con el clima y el medioambiente superan a sus competidores en una serie de indicadores clave de rendimiento (KPI, por sus siglas en ingles). El informe revela, por ejemplo, que dichas empresas tienen el potencial de: aumentar el precio de sus acciones hasta en un 6%; aumentar las ventas hasta en un 20%; mejorar la productividad de los empleados/as hasta en un 13% o reducir la rotación de personal hasta en un 50%.

Las herramientas precisas para los líderes empresariales en este ámbito se citan como ya existentes.  Entre ellas se incluyen el SDG Compass, elaborado por el Pacto Global de Naciones Unidas o el Natural Capital Protocol, elaborado por Natural Capital Coalition. Pero sí se destacan cuatro puntos principales sobre los que actuar, dadas sus implicaciones para el planeta, la salud y la acción empresarial:

  • Intencionalidad: para integrar las iniciativas en materia de salud y medioambiente en la estrategia de la empresa.
  • Ambición: la acción integrada proporciona múltiples beneficios colaterales, superiores a los de las prácticas independientes.
  • Consistencia: todas las funciones de la organización han de estar alineadas con el logro del ODS 3.
  • Colaboración: las iniciativas más exitosas incluyen alianzas con empresas, gobiernos y sociedad civil.
  • Responsabilidad: los resultaos han de ser responsables y transparentes, al tiempo que minimizan el riego e involucran a todos los grupos de interés.

Descarga la publicación aquí.

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