¿Cómo potenciar el valor del desarrollo sostenible en la post-crisis del Covid-19 en Ecuador?-Isabella Pérez


El Covid-19 ha impactado al mundo de tal forma que ahora estamos aprendiendo a aceptar la “nueva normalidad”. Desde Wuhan, en China, pasando por Europa y América, hasta Ecuador, hemos tenido que ajustarnos a ciertos parámetros que evitarían así el riesgo de contagio; esto incluye sobre todo la auto reclusión en nuestros hogares. El ser humano ha vivido desplazándose como forma de vida, por lo que, quitásemos eso, nos quedamos varados en un espacio no muy extenso en el área de cada casa, donde lo único que importa es cuidar de nuestra salud, tanto física como mental, y el de la de nuestros seres queridos.

Esta situación nos ha obligado directamente a cambiar los hábitos que antes considerábamos como normales o que no considerábamos, en definitiva. Empezando por lo que pensaríamos como más simple es la mera acción de enjuagarnos las manos con jabón más seguido. A partir de este reaprendizaje hemos adoptado el hábito de desinfección de utensilios que poseemos, como el teléfono celular o las compras del supermercado. Por tanto, debido a la problemática del Covid-19 hemos podido entender que la falta de higiene y cuidado de la salud va mucho más allá de lavarnos las manos. El cuidado del medio ambiente es crucial para el buen desarrollo de nuestras vidas, pues adoptar la costumbre de mantener los espacios limpios sólo nos beneficia.

Una manera de potenciar el valor de desarrollo sostenible puede ser invertir en la educación ambiental de ciudades como Guayaquil, y la costa en general, donde las personas están acostumbradas a tirar basura en la calle; o establecer restricciones y multas para los pescadores que abandonan redes en el mar, perjudicando la biodiversidad del océano. Así mismo, multas para aquellas personas que ensucian las playas o calles. Se pueden construir más ciclo vías para el desplazamiento en bicicleta, para reducir la contaminación del aire que respiramos. La construcción de espacios naturales verdes, como parques, ayudaría no solo a la salud física y mental de las familias, debido a nuestra necesidad de conexión con el medio natural, sino también ayudaría a oxigenar las áreas de las ciudades. Controlar el consumo en la higiene, riego y piscinas junto con restar el consumo de agua embotellada e invertir en filtros para el agua del hogar también resultaría beneficioso para nuestra salud y el medio natural.

Gracias a la pandemia nos hemos dado cuenta de que no necesitamos tanto como creíamos, pues hay necesidades que han sido impuestas por la sociedad mas no son básicas, por lo que hemos de auto educarnos y ayudar a educar a otros, incluyendo en redes sociales, sobre del consumo consiente y un correcto cuidado personal y del medio ambiente para un desarrollo sostenible.

Por Isabella Pérez Eguiguren
@cianfilms

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