¿Cómo potenciar el valor del desarrollo sostenible en la post-crisis del Covid-19 en Ecuador?- Esteban Barriga

Producción y consumo responsable

A inicios de abril, 17 millones de ecuatorianos tuvieron que encerrarse en sus casas debido a la pandemia de COVID-19. “Esto no puede durar mucho” era un pensamiento recurrente. Con el paso a mayo y los casos creciendo desmesuradamente, el país se encontraba expectante, las ciudades cuajadas de agonizantes silenciosos, las noches de farra con amigos ahora pertenecían a la familia. En junio, el mar y las montañas, al final del marco de cada casa eran fieles testigos: no solo era la salud mental la que tambaleaba sobre una cuerda debido al exilio, ahora también era la economía de muchos. Negocios a baja escala, hoteles, compañías de viajes, restaurantes, emprendimientos, tiendas varias fueron afectadas debido al cierre inesperado y no todas pudieron dar el paso hacia una modalidad virtual.

Ecuador tiene la tasa de emprendimiento más alta a nivel de Latinoamérica. Somos un país en vías de desarrollo, con potencial para que nuestro camino esté junto a la sostenibilidad; es hoy el momento para iniciar las empresas con enfoque sostenible. Con el encierro hemos podido reflexionar, no son las empresas las únicas que deben estar ligadas a la sostenibilidad, somos todos responsables de un mundo mejor; como dijo Goethe; “No es suficiente con saber, también debemos aplicar; no es suficiente con querer, también debemos hacer”, hoy en día el consumo responsable es una realidad que podemos impulsar.

Mi propuesta es implementar una aplicación que dinamice la compra a emprendimientos locales e impulse el consumo y producción responsable, mediante la implementación de ecoetiquetas personalizadas. La base de datos ya existe y nació debido a la emergencia sanitaria de COVID-19, tiendacerca.ec brinda información (contacto y dirección) de locales (restaurantes, bares y mercados) a nivel nacional; esta base de datos posee un potencial para expandirse a diferentes productos, pero carece de una aplicación cotidiana o amigable.

Mediante el uso de ecoetiquetas se busca impulsar el consumo responsable de los ciudadanos; las ecoetiquetas se desarrollarán enfocadas a emprendimientos pequeños para facilitar su acreditación, y se enfocarán en los principales problemas ambientales que presentan: uso de plástico (empaque ecológico), gestión de desechos (reciclaje), materia prima (fair trade), energía (eficiencia energética), entregas a domicilio (transporte sostenible) y bioseguridad (desinfección de productos). Con esto, se planea impulsar el desarrollo sostenible, promover un trato justo y cercano con los proveedores y reforzar la bioseguridad de los productos.

El consumidor ganará puntos por cada compra registrada en la aplicación, y ganará una mayor cantidad a medida que el emprendimiento presente más ecoetiquetas. Estos puntos pueden servir para generar descuentos en hoteles ecoamigables y promover el turismo interno en Ecuador, además a medida que el consumidor gane puntos irá desbloqueando logros que lo impulsen a seguir adelante, y ganará premios digitales como mejoras de avatar y marcos personalizados para Instagram.

Esta aplicación estará abierta a nuevos emprendimientos, de manera que cualquier persona que quiera iniciar uno pueda ingresar a la red. Se evitarán grandes cadenas de intermediarios entre productor y consumidor. Los emprendimientos no solo serán de alimentos, también se incluirán productos varios para generar una red amigable y sostenible tanto para el productor, como para el consumidor.

Se ha visto que muchas aplicaciones cobran a los productores por el ingreso o estadía, este cobro termina siendo reflejado en el precio del producto, y es un peldaño extra para un emprendimiento pequeño. Esta aplicación no tendrá fines de lucro, buscará su propia sustentabilidad con el aporte mínimo de productores (menor al 1%) y el cobro a empresas por publicidad, de esta manera se trata de mantener los precios originales y dinamizar un comercio cercano.

Soy optimista al pensar que podemos salir adelante de manera sostenible, el verdadero cambio se encuentra en nosotros mismos, en lo que compramos y en lo que producimos; trabajar desde lo pequeño nos permitirá llegar a lo grande. Impulsar el apoyo local hacia emprendimientos nacientes es el primer paso para recrear la economía que tanto ansiamos; después de la tormenta viene la paz, pero no debemos olvidar que nos creemos libres, pero no lo seremos mientras haya contaminación.

 

Por Esteban Barriga
@nosoyelbarri

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