¿Cómo construir un Ecuador más sostenible?

NormanVuele

La sostenibilidad, más que un ideal de sociedad donde el crecimiento económico es responsable con el medio ambiente, amigable con comunidades y culturas, y garante de equidad entre todos sus miembros; es un reto global, el cual involucra a todos los seres humanos y definirá el destino de las siguientes generaciones. Empero, el sistema económico actual peca de irracional, metabolizando recursos naturales hasta acabarlos, desechándolos y contaminando; cabiendo la pregunta: ¿Es posible un modelo sostenible cuando se prioriza el aumento desmedido de la producción y el consumo? 

Históricamente, todos los planes y recetas económicas seguidos en el país han apuntado al aumento sostenido de indicadores macroeconómicos, que poco o nada consideran el costo del crecimiento. Razón por la cual, las propuestas convencionales fracasan o no cumplen lo prometido, incluso los mismos ODS se quedan cortos en diferentes aspectos y contextos. Pues, “ser sostenible” debe ser un objetivo compartido, radicando aquí la necesidad de reformar la mentalidad humana de manera que se genere la suficiente presión social para orquestar un cambio de abajo hacia arriba.

Sabiendo esto, la respuesta no son los grandes planes gubernamentales, que tampoco deben dejarse de lado, sino el avance de la educación hacía los fundamentos de la sostenibilidad; conocimientos que lejos de ser contenidos a memorizar, aprobar y olvidar, deben tener una aplicación local, liderada por instituciones responsables, transparentes y comprometidas con el cambio. Tal innovación no ha de quedarse en las aulas de clase, ni mucho menos en el sector educativo; esta debe impregnar todas las áreas sociales, económicas y culturales, siendo indispensable el uso de las TIC y las nuevas formas de comunicación. Bajo esta línea, la responsabilidad del Estado será garantizar que todos los esfuerzos sean dirigidos a los objetivos planteados; mediante la concepción de una economía fuera de los números y la acumulación de capital, la cual vele por una sostenibilidad real.  

En fin, no existe una idea certera de cómo construir un Ecuador más sostenible, solo un compromiso que todos los ecuatorianos debemos cumplir; siendo ineludible aprender nuevas formas de impulsar el aparato económico. Empero, esta propuesta no es precisamente “inmediata”, de llevarse a cabo serían nuestros hijos quienes gocen de un país más sostenible, por lo que se entiende la disconformidad de aquellos lectores que buscan soluciones rápidas y concisas. Es más, reformar la educación y cambiar la mentalidad de los ecuatorianos podría sonar utópico en un país que tiene que sortear diversos problemas; sin embargo, la historia ha demostrado que solo la suma de las pequeñas acciones garantiza un cambio real y seguro.

Autor: Norman Vuele

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